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¿Se te cargan las cervicales? ¿Tienes molestias? Descubre cómo una posición adecuada sobre la bicicleta evita lesiones y además ayuda a la comodidad del ciclista y a un mejor rendimiento.

Ya llevo más de diez años montando en bicicleta y no oculto que durante todo este tiempo he tenido algunas pequeñas molestias en la espalda y en la rodilla. Como todo el mundo, no suelo escuchar las pequeños señales que mi cuerpo me envía, hasta que el dolor me impide seguir disfrutando de la bici. Para tenerlo un poco más claro, he decido ir a la consulta de Javier Fernández (www.biomecanicaciclismo.com), para que encuentre el origen de mis molestias, quizá debidas a una mala postura encima de la bici, o simplemente provocadas por una bici inadecuada a mi morfología.

Con más de cinco años de experiencia realizando estudios biomecánicos, Javier Fernández Alba, biólogo y entrenador de ciclistas, nos va a explicar cómo una posición adecuada sobre la bicicleta evita lesiones, ayuda a la comodidad del ciclista, mejora la aerodinámica y marca la diferencia a nivel de rendimiento.

Como me cuenta, Javier, «un estudio biomecánico es un proceso para garantizar la ausencia de dolores y maximizar tu rendimiento sobre la bici, independientemente de tu nivel. La sola ausencia de dolor hace mejorar el rendimiento, pero si además tu postura es la correcta, se logra que con menos esfuerzo puedas rendir más, por lo que no hay duda de que hay que tener esto en cuenta a la hora de valorar los beneficios que nos aporta.

Como ya sabemos, la posición del cuerpo sobre la bicicleta es el factor más importante para mejorar la aerodinámica, el rendimiento, la comodidad y la prevención de lesiones. Así que el objetivo principal al realizar el análisis de la posición sobre nuestra bici es, precisamente, lograr que todos estos factores se vean favorecidos».

Y mejorar es bueno para todos. No hace falta competir para querer mejorar y, sobre todo, evitar lesiones. La diferencia está en el resultado que quieres obtener para montar en bici. Desde una posición muy «agresiva» y súper competitiva vinculada al rendimiento, para la que tienes que tener una excelente condición física… a los más cicloturistas, que lo que pretenden es ir cómodos en la bici, sin más, y poder rodar muchas horas sin molestias disfrutando de su bici».

¿Por qué me duele?
El estudio empieza con un cuestionario previo, en el que trata de averiguar cuáles son las molestias cuando monto en bicicleta, o bien fuera del deporte. Yo no he querido darle muchas pistas sobre ellas, con el fin de que las descubre él al realizar el estudio (quería saber hasta dónde podía llegar su eficacia).

Tras esta corta entrevista, realiza un pequeño análisis donde evalúa mi anatomía y mis medidas antropométricas. En esta fase trata de averiguar si tengo alguna pequeña descompensación, por ejemplo una pierna más larga que la otra, el grado de flexibilidad, o cómo apoyo los pies al caminar, para detectar la pronación o supinación del arco plantar.

En cuanto al estudio antropométrico, Javier me mide con todo tipo de «cacharros» las piernas, los brazos, el tronco, la entrepierna, la pisada, etc. Es un método para estimar tu estructura corporal, donde se cuantifican las mediciones.

Todas esas mediciones las va anotando en una tabla de Excel, que calcula automáticamente las medidas exactas que tengo que llevar en mi bicicleta: altura de sillín, altura de manillar, proporción entre manillar y sillín, talla del cuadro, retroceso del sillín y medida de las bielas.

Tras esta primera parte, ha llegado el momento de pasar a la bicicleta, para poder analizar de forma visual y con ayuda del ordenador el ciclo de pedaleo. Javier comprueba ahora cuales son las medidas reales que llevo en los distintos elementos de la bici, y las compara con las idóneas o las que debería llevar.

Así que coloca la bicicleta sobre un rodillo aparentemente convencional, pero no lo es. Es un rodillo Computrainer Lap, a través del cual se analiza la cadencia y el análisis del «torque», la potencia de la pedalada.

¿Qué es el análisis del torque?
El análisis del torque de la pedalada permite a Javier saber con exactitud de qué forma ejerces la fuerza sobre el pedal. Esta herramienta describe la forma de pedaleo «fraccionando» la pedalada en distintas fases: ascendente, descendente, pierna derecha e izquierda. Con este análisis se detectan los fallos en la ejecución y se observa la fuerza en cada una de estas fases de la pedalada. Todo ello ayuda a corregir las disfunciones que pudiesen existir, buscando tu posición adecuada.

A partir de aquí, se comienzan a hacer las modificaciones o reglajes pertinentes para conseguir que el conjunto «ciclista-bicicleta» sea idóneo. Me subo en ella y de nuevo empieza otro análisis, pero esta vez me mide los ángulos de mis brazos y piernas con la ayuda de goniómetro, con el fin de conocer cómo me sitúo.

Para que la postura sea idónea en ambos miembros, la rodilla debe formar un ángulo de 150º cuando la pierna se encuentra en el punto muerto inferior (pedal), y los brazos deben formar con el cuerpo un ángulo de entre 80º y 90º. En mi caso, la pierna izquierda tiene un ángulo superior al idóneo, lo que según Javier, me puede provocar molestias en la espalda. Al ver esto, me mide las piernas derecha e izquierda y aprecia una mínima dismetría de 3 milímetros, lo cual manifiesta que podría ser la causante de una contractura en la espalda.

Para corregir este problema, tenemos que comprobar que el sillín esté bien colocado en tres puntos: altura del sillín, retroceso del sillín y eje longitudinal del sillín. Y resulta que la solución es tan sencilla como bajar el sillín medio centímetro y desplazarlo hacia adelante.

Y por último, a través del análisis del láser, se puede apreciar cómo se alinean mis segmentos corporales de forma estética y dinámica, lo que permite ajustar el posicionamiento del pie con el pedal. Si se detectan problemas en el tema pedales (pueden provocar dolores de rodilla), o que una pierna es más larga que otra, se colocan cuñas en las calas y plantillas con arcos de diversas medidas, para «rellenar» los huecos que muchas veces dejan las zapatillas.

Realizar todos estos cambios llevan su tiempo, y hay que hacerlo con paciencia y tino. Tras las modificaciones aplicadas, Javier vuelve a visualizar mi pedaleo en la pantalla del ordenador, me pregunta sobre mis sensaciones y, sobre todo, compara los ángulos con los obtenidos en la primera toma.

El momento en el que las buenas sensaciones y las cotas adecuadas coinciden es el que desea todo biomecánico: casar teoría y práctica.

La respuesta
La biomecánica sería la respuesta de los dolores que he sufrido encima de la bici? Parece que sí, el dolor está producido por una mala posición(como en el noventa por ciento de los casos), de modo que el estudio biomecánico es efectivamente la solución. Eso sí, existen casos aparte, en los que una posición óptima hace que moleste menos, aunque la solución ya no pasa solo por una buena posición, sino por una intervención quirúrgica.

La biomecánica está de moda porque todo el mundo habla de ella, pero no se trata de una moda «pasajera». Fuera de España los estudios biomecánicos se llevan haciendo hace más de 20 años. Quizá aquí se ha empezado tarde y era un servicio que en este país casi nadie hacía, o al menos, era muy poco conocido.

Ahora son sólo unos pocos profesionales los que lo hacen con criterios científicos y, también hay que decirlo, es un sector en el que hay mucho intrusismo… Hemos pasado de no haber ningún biomecánico a que ahora los haya en todas partes. Por eso hay que tener mucho cuidado con este tema porque, igual que puedes mejorar y evitar lesiones, con un mal estudio, y como consecuencia, con unos malos reglajes, puedes generar muchas lesiones.

La formación de un biomecánico debe estar basada en un buen conocimiento de la anatomía, de la cinética del movimiento del pedaleo y, como en este caso, del conocimiento del ciclismo. El grado de especialización lo da la formación específica sobre la biomecánica del ciclismo, pero si no tienes una base en biomecánica un curso específico se queda corto y da solo «recetas» para aplicar, que muchas veces no resuelven los verdaderos problemas. Javier insiste en que la bicicleta debe adaptarse a tu medida con el fin de tener un mayor control sobre la misma y evitar lesiones, generar más fuerza y por tanto lograr mayor aprovechamiento transmitiendo de manera eficaz esa fuerza a los pedales.

El análisis biomecánico es esencial para disfrutar de la bicicleta. Es una garantía de salud y rendimiento.

 

Desarrollo de la biomecánica
> Toma de datos antropométricos del ciclista, en los que se toman todas sus medidas y se estudian la flexibilidad, pisada, rotaciones, etc.
> Valoración goniométrica de todos los ángulos del ciclista (pierna, tronco, brazos, etc.), análisis de linealidad con el láser y valoración del torque (eficiencia de la pedalada).

> Modificación de los elementos de la bici, sillín, manillar, calas, etc., y valoración de las modificaciones sobre el torque, ángulos y líneas del láser. Tras esto, se da un informe final con recomendaciones finales sobre posibles cambios de elementos de la bici, potencia, sillín, calas, pedales, cuadro, etc. y revisión de la posición a las 3 semanas si fuera necesario.

> Un rodillo muy especial, el Computrainer Lap, que recoge los datos de la cadencia y el torque, los procesa y analiza la calidad de la pedalada.

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